Situada en la Calle Cirilo Amorós y con muchísimos años de historia este emblemático edificio requiere de nuestros servicios para terminar con las filtraciones de agua que afectaban al interior de la basílica.

Un espacio con muy poco acceso y dañado por el paso de los años debía de ser rehabilitado para terminar con las filtraciones y solucionar los problemas que afectaban a sus usuarios.

Al inspeccionar la cubierta para comenzar con este proyecto nos encontramos con un muro de celosía antiguo y desgastado que dejaba muy poco paso al agua y a la cubierta inferior, lo que conllevaba al frenado del agua. Además, la vejez del revestimiento (formado por una losa roja muy desgastada) también influía a esa ralentización del agua que por lo tanto daban lugar a esas filtraciones.

Para solucionar este problema decidimos suprimir ese muro perimetral ya que el acceso a la cubierta solo es en contadas ocasiones y para mantenimiento, por lo que colocamos una línea de vida con el objetivo de mantener la seguridad de este personal. Seguidamente optamos por impermeabilizar toda la cubierta con una lámina asfáltica auto protegida de granulo mineral rojo.

Así pues no solo conseguimos un resultado que guardaba la estética previa a esta remodelación sino también un resultado eficiente y que solucionó el problema.

¿Qué os parece nuestra solución?